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CIRUGÍA
DE CORNETES
¿Qué es la cirugía de cornetes?
Los cornetes son unas estructuras alargadas y
carnosas situadas en el interior de las fosas nasales con una lámina delgada de
hueso en su interior. En circunstancias normales son útiles para proporcionar
una respiración óptima, facilitando la limpieza, el calentamiento y la
humidificación del aire que inspiramos. Por muchas y variadas causas los
cornetes adoptan un volumen mayor de lo normal, alterándose las funciones que
realizan habitualmente causando molestias al paciente. Estos síntomas son
variados y de mayor o menor intensidad, siendo los principales la dificultad
para respirar por la nariz, la existencia de dolores en la cara y en la cabeza,
la sensación de sequedad nasal o la presencia persistente de mucosidad nasal más
o menos espesa.
La dificultad para respirar por la nariz obliga al paciente a respirar por la
boca, especialmente por la noche o cuando está dormido, lo que propicia el
padecimiento de otros síntomas como la sequedad de boca, los ronquidos, el
síndrome de apnea obstructiva durante el sueño, faringitis, espesamiento de
secreciones de garganta y favorece el padecimiento de cefaleas y sinusitis.
¿Cómo se realiza la intervención?
Esta intervención se realiza de forma
ambulatoria en el quirófano, y en los casos que se puede realizar con
radiofrecuencia o láser, incluso en la misma consulta. La intervención, se
practica bajo anestesia general o con anestesia local y sedación, siempre
asistida por un anestesiólogo, o bien con anestesia local únicamente, con lo
cual, el paciente necesitará una estancia en clínica mínima de unas horas
después de la intervención. Si la intervención se realiza con radiofrecuencia o
láser, puede durar solamente entre 5 y 10 minutos. Es habitual que el paciente
deba llevar un taponamiento nasal con unas pequeñas esponjas durante un mínimo
de 24 horas.
La cirugía se practica por el interior de las fosas nasales, sin cicatrices
externas visibles, por lo que no hay que esperar modificaciones intencionadas en
el aspecto exterior de la nariz. Dependiendo de la magnitud de las lesiones, el
cirujano corregirá o extirpará más o menos cantidad de los elementos patológicos
de los cornetes.
Es posible que la hipertrofia de los cornetes represente el signo más evidente
de la enfermedad nasal y que coexistan otras enfermedades que produzcan síntomas
semejantes, como alergia orinitis de cualquier causa. En estos casos la mejora
que proporciona la cirugía de cornetes puede ser inferior a las expectativas del
paciente. Con un estudio previo se puede determinar con antelación qué puede
mejorar y qué no.
¿Cómo es el postoperatorio?
El paciente comenzará a notar una mejora en la respiración una vez le sean
retirados los taponamientos nasales. A pesar de esto y a causa de las
mucosidades y la inflamación en el interior de las fosas nasales, esta mejorase
irá percibiendo con el paso de los días y de las semanas.
Con la técnica quirúrgica empleada y la medicación prescrita, es habitual que el
paciente no tenga excesivas molestias ni dolores en la cara ni en la cabeza. Las
molestias provienen, en todo caso, del hecho de tener taponada la nariz.

Los días posteriores a la intervención es frecuente que se produzca un pequeño
sangrado ocasional por la nariz. Suelen ceder espontáneamente o por medio de un
pequeño tapón de algodón impregnado de agua oxigenada.
Algunos pacientes pueden notar episodios transitorios de pérdida del olfato y/o
de lagrimeo excesivo. Normalmente ceden una vez retirados los tapones y
excepcionalmente duran algunos días más.
Las fosas nasales son cavidades estrechas que están tapizadas por una mucosa muy
sensible. A causa de la enfermedad, de la propia intervención, de los
taponamientos o de las cures postoperatorias se pueden formar sinequias, una
especie de cicatrices que cruzan el espacio de la fosa nasal y que pueden
provocar dificultades respiratorias o molestias. La solución es sencilla,
seccionándolas, intervención que se puede hacer en la misma consulta o en el
quirófano.
Se deberá tener en cuenta que la mayoría de los pacientes que padecen
insuficiencia respiratoria nasal de larga evolución presentan un cierto grado de
atrofia en la su mucosa nasal. Puede ocurrir que en algún caso después de la
intervención no encuentren la mejora esperada. En estas situaciones sí que se
produce una mejora del paso del aire por la nariz, pero el paciente no es capaz
de percibirla por esta atrofia. Igualmente se deberá tener en cuenta que la
hipertrofia de cornetes es sólo uno de los factores que condicionan la mala
respiración del paciente y que pueden coexistir procesos de alergia o de rinitis
que precisarán de tratamientos adicionales y que son responsables de algunas
situaciones en las que no se experimenta la mejoría esperada.
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